viernes, 7 de marzo de 2014

POEMAS DE MANUEL DEL CABRAL


Manuel Cabral Tavárez nació el 7 de marzo de 1907 en Santiago de los Caballeros, República Dominicana y falleció el 14 de mayo de 1999 en Santo Domingo. Diplomático, dramaturgo pero sobre todo fue poeta, fue un alto exponente de la poesía hispanoamericana.




Negro sin zapatos

Hay en tus pies descalzos: graves amaneceres.
(Ya no podrán decir que es un siglo pequeño.)
El cielo se derrite rodando por tu espalda:
húmeda de trabajo, brillante de trabajo,
pero oscura de sueldo.


Yo no te vi dormido... Yo no te vi dormido...
aquellos pies descalzos
no te dejan dormir.


Tú ganas diez centavos, diez centavos por día.
Sin embargo,
tú los ganas tan limpios
tienes manos tan limpias,
que puede que tu casa sólo tenga.
Ropa sucia,
catre sucio,
carne sucia,
pero lavada la palabra: Hombre.


 OOOOOOOOOOOOO

Pancho
 
 Que aquí no metan comprado
el ojo chismoso, no.
Que no se traigan el ojo
como una voz...


Que más que para los gringos
Pancho cortó
tres casi Antillas de cañas,
tres Antillas... Sí, señor.
¡No cabrá en el ataúd,
ha crecido Pancho hoy!


Soldado, no cuide al muerto;
no meta el ojo, doctor.
Ganaba un cobre por día;
¡sabemos de qué murió!


Quítenle el jipi y la ropa,
pero aquello... aquello, no.
¡Qué serio es un hombre pobre
que no quiere ser ladrón!


La muerte aquí tiene cara
de cosa que no murió...
Cuando muere... ¡cómo vive
lo que tiene pantalón!


Soldado, no cuide al muerto,
que de pie lo veo yo.
Pancho está aquí como Pancho,
Se llama... no se llamo...


No vengan ya a preguntar
de qué murió.
Vengan a mirar a Pancho
como hago yo.


Quítenle todo del cuerpo,
todo,
pero aquello, no.


Con un pedazo de caña
entre la boca murió.
Le quiso poner azúcar
 a su voz ...


Déjenlo que endulce ahora
su silencio sin reloj...
Que nadie revise a Pancho.
¡Sabemos de qué murió!

OOOOOOOOOOO

 
Negro sin risa
 
Negro triste, tan triste
que en cualquier gesto tuyo puedo encontrar el mundo.

Tú que vives tan cerca del hombre sin el hombre,
una sonrisa tuya me servirá de agua
para lavar la vida, que casi no se puede
lavar con otra cosa.

Quiero llegar a ti, pero llego lo mismo
que el río llega al mar... De tus ojos, a veces,
salen tristes océanos que en el cuerpo te caben,
pero que en ti no caben.

Cualquiera cosa tuya te pone siempre triste,
cualquiera cosa tuya, por ejemplo: tu espejo.

Tu silencio es de carne, tu palabra es de carne,
tu inquietud es de carne, tu paciencia es de carne.

Tu lagrima no cae
como gota de agua...

(No se caen en el suelo
las palabras.)

OOOOOOOOOOOOOOOO

 
 No le tire

 No le tire, policía;
no lo mate, no;
¿no ve
que tiene la misma cara
que tiene usted?


Corre roto,
sin zapatos.
¿No lo ve?


Corre tal vez
con una honradez tan seria
que corre en busca del juez....


Acérquese, policía,
pero guardando el fusil.
Acérquese.
¿No lo ve?


Se parece a usted,
y a mí...


 Mírelo bien.


Huye de la tierra y siempre
se va con ella al partir...


Acérquese... No le hiera
ni con el ojo
su dril...


Mire sus pies ...
Mírelo bien ...


Policía, no le tire.
Fíjese
que corre como la sed...



 OOOOOOOOOOOOOOOOO


 Negro sin nada en tu casa


 Yo te he visto cavar minas de oro
-negro sin tierra-.


Yo te he visto sacar grandes diamantes de la tierra
-negro sin tierra-.


Y como si sacaras a pedazos tu cuerpo de la tierra,
te vi sacar carbones de la tierra.


Cien veces yo te he visto echar semillas en la tierra
-negro sin tierra-.


Y siempre tu sudor que no termina
de caer en la tierra.

Tu sudor tan antiguo, pero siempre tan nuevo
tu sudor en la tierra.


Agua de tu dolor que fertiliza
más que el agua de nube.


Tu sudor, tu sudor. Y todo para aquél
que tiene cien corbatas, cuatro coches de lujo,
y no pisa la tierra.


Sólo cuando la tierra no sea tuya,
será tuya la tierra.

jueves, 6 de marzo de 2014

POESÍAS DE NEZAHUALCÓYOTL


Nezahualcoyotl, (Coyote hambriento), poeta y arquitecto, fue soberano de Texcoco, ciudad-estado, en el México pre-colombino, donde nació y murió, 1402 - 1472.







Percibo lo Secreto…


Percibo lo secreto, lo oculto:
¡Oh vosotros señores!
Así somos, somos mortales,
De cuatro en cuatro nosotros los hombres,
Todos habremos de irnos,
Todos habremos de morir en la tierra…

Nadie en jade,
Nadie en oro se convertirá:
En la tierra quedará guardado
Todos nos iremos
Allá, de igual modo.
Nadie quedará,
Conjuntamente habrá que perecer,
Nosotros iremos así a su casa.

Como una pintura
Nos iremos borrando.
Como una flor,
Nos iremos secando
Aquí sobre la tierra.
Como vestidura de plumaje de ave zacuán,
De la preciosa ave de cuello de hule,
Nos iremos acabando
Nos vamos a su casa.

Se acercó aquí
Hace giros la tristeza
De los que en su interior viven…
Meditadlo, señores,
Águilas y tigres,
Aunque fuerais de jade,
Aunque allá iréis,
Al lugar de los descarnados…
Tendremos que desaparecer
Nadie habrá de quedar.


OOOOOOOOOOOO


 
Acaso ahora con calma,
y así ha de ser allá?
Acaso también hay calma
allá donde están los sin cuerpo?
Vayamos...
pero aquí, rige la ley de las flores,
pero aquí, rige la ley del canto,
aquí en la Tierra.
Sed felices,
ataviaos
oh amigos.



In cuix oc no ihuiyan
canon ye yuhcan 
Cuix oc no ihuiyan
canon ximohuayan? 
Ma tihuiyacan...
yece ye nican
in xochinahuatilo,
yece ye nican
in cuicanahuatilo,
tlalticpac Ehuaya
Xi mocuiltonocan
xi moquimilocan
a in tocnihuan.

OOOOOOOOOOOOOOOO 
 

Pensamiento
¿Es que en verdad se vive aquí en la tierra?
!No para siempre aquí!
Un momento en la tierra,
si es de jade se hace astillas,
si es de oro se destruye,
si es plumaje de ketzalli se rasga,
!No para siempre aquí!
Un momento en la tierra.

OOOOOOOOOOOOOOOO

He llegado

He llegado aquí,
soy Yoyontzin.
Sólo busco las flores,
sobre la tierra he venido a cortarlas.
Aquí corto ya las flores preciosas,
para mí corto aquellas de la amistad:
son ellas tu ser, oh príncipe,
yo soy Nezahualcóyotl, el señor Yoyontzin.

Ya busco presuroso
mi canto verdadero,
y así también busco
a ti, amigo nuestro.
Existe la reunión:
es ejemplo de amistad.

Por poco tiempo me alegro,
por breve lapso vive feliz
mi corazón en la tierra.
En tanto yo exista, yo, Yoyontzin,
anhelo las flores,
una a una las recojo,
aquí donde vivimos.

Con ansia yo quiero, anhelo,
la amistad, la nobleza,
la comunidad.
 Con cantos floridos yo vivo.

Como si fuera de oro,
como un collar fino,
como ancho plumaje de quetzal,
así aprecio
tu canto verdadero:
con él yo me alegro.

¿Quién es el que baila aquí,
en el lugar de la música,
en la casa de la primavera?
Soy yo, Yoyontzin,
¡ojalá lo disfrute mi corazón!

miércoles, 5 de marzo de 2014

EL GRECO Y SUS PINTURAS, EN SU 400º ANIVERSARIO





Doménicos Theotocópulos más conocido como El Greco nació en Candía, capital de la isla de Creta, que actualmente se llama Heraklion y falleció en Toledo en 1614. Este cuadro está considerado como su autorretrato, pintado hacia 1604, se encuentra en Nueva York en el Museo Metropolitano de Arte. 




El Expolio pintado por El Greco hacia 1577, óleo sobre lienzo de 285 x 173 cms., estilo manierista. Actualmente se encuentra en la Catedral de Santa María en Toledo.




El retablo mayor del Monasterio Santo Domingo de Silos (el Antiguo) fue uno de los primeros encargos que recibió El Greco, recién llegado a España, donde a partir de entonces nunca le faltó trabajo, gracias a la fama que le dio este retablo.  





El entierro del conde de Orgaz, óleo sobre lienzo de 4,80 x 3,60 metros, pintado en 1586. Es una de las obras más admiradas de El Greco, se encuentra en la iglesia  de Santo Tomé en Toledo.




La Trinidad, óleo sobre lienzo de 300 x 179 cms. Se aprecia una muy fuerte influencia de Miguel Ángel en esta obra que data 1577 y se encuentra en el Museo del Prado.




El Martirio de San Mauricio, fue el primer y único encargo que le hiciera Felipe II a El Greco, pues al parecer  al Rey no le gustó este cuadro, hay que señalar que la venida de este gran pintor a España se debió a su deseo de encargarse de la decoración del Monasterio del Escorial, cosa que no sucedió. Este lienzo pintado en 1580-82, mide 140 x 110 cms., y se encuentra precisamente en el Monasterio del Escorial en Toledo.


POEMAS DE FRANCISCO VILLAESPESA



Francisco Villaespesa Martín, nació el 15 de octubre de 1877 en Laujar de Andarax, Almería y falleció el 9 de abril de 1936 en Madrid. Periodista, dramaturgo, novelista y poeta muy prolífico con más de cincuenta libros de poemas publicados, destacando como sonetista. Su estilo era el modernismo.



La Hermana


En tierra lejana
tengo yo una hermana.


Siempre en primavera
mi llegada espera
tras de la ventana.


Y a la golondrina
que en sus rejas trina
dice con dulzura:


- ¡Por aquella espina
que arrancaste a Cristo,
dime si le has visto
cruzar la llanura!


¡El ave su queja
lanza temerosa,
y en la tarde rosa,
bajo el sol se aleja!


Desde su ventana,
mi pálida hermana
pregunta al viajero
que camina triste:


- ¡Por tu amor primero,
 dime si le viste
por ese sendero!


¡Pero el pasajero
su calvario sube,
y se aleja lento,
dejando una nube
de polvo en el viento!


Desde su ventana
a la luna grita
mi pálida hermana:


- ¡Por la faz bendita
del Crucificado,
dime en qué sendero
tu rayo postrero
su paso ha alumbrado!


¡La luna la vaga
llanura ilumina,
trémula declina,
y en el mar se apaga!


Acaso yo, errante,
pasé vacilante
baja tu ventana,
y sin conocerme,
mi pálida hermana,
preguntes al verme
 venir tan lejano:


-Dime, peregrino:
¿has visto a mi hermano
por ese camino?


OOOOOOOOOOOOOOO



Convento en ruinas

 
 El viejo monasterio abandonado
se pudre de vejez en la colina,
muda la torre, el coro derrumbado,
y todo el claustro amenazando ruina.


Seca la fuente, el huerto se ha secado;
en sus silencios ni un jilguero trina...
Tan sólo por las piedras del cercado
rastrera hiedra en verdecer se obstina.


Susurra el viento fúnebres querellas
por los patios ruinosos y desiertos...
Y, ajena a mundanales intereses,


parece que a la luz de las estrellas
está rezando, por los monjes muertos,
la gris Comunidad de los Cipreses.

OOOOOOOOOOOOO


A la fortuna

Cuatro muros de cal, libros, y una
ventana al campo, y en la lejanía
las montañas o el mar, y la alegría
del sol, y la tristeza de la luna:


eso a mi eterna laxitud moruna,
para vivir en paz le bastaría...
¡Bien poco es lo que pides, alma mía,
pero menos te ha dado la Fortuna!


Échate, alma, a recordar... ¡Infancia
sin madre, adolescencia sin amores,
juventud sin placer!... ¡Así has vivido!...


¡Y ahora, un caduco otoño sin fragancia,
un pálido luar sin ruiseñores,
y un amor imposible sin olvido!

martes, 4 de marzo de 2014

POEMAS DE JOSÉ SANTOS CHOCANO


 

José Santos Chocano Gastañodi nació el 14 de mayo de 1875, en la ciudad de Lima, Perú, y falleció el 13 de diciembre de 1934 en Santiago de Chile. Diplomático y uno de los más importantes poetas hispanoamericanos, dentro del modernismo, fue conocido como "El cantor de América".



Blasón

Soy el cantor de América autóctono y salvaje;
mi lira tiene un alma, mi canto un ideal.
Mi verso no se mece colgado de un ramaje
con un vaivén pausado de hamaca tropical...

Cuando me siento Inca, le rindo un vasallaje
al Sol, que me da el cetro de su poder real;
cuando me siento hispano y evoco el coloniaje,
parecen mis estrofas trompetas de cristal.

Mi fantasía viene de un abolengo moro:
los Andes son de plata, pero el León de Oro;
y las dos castas fundo con épico fragor.

La sangre es española e incaico es el latido;
¡Y de no ser poeta, quizás yo hubiese sido
un blanco aventurero o un indio emperador!


OOOOOOOOOOOOO


Quién sabe


Indio que asomas a la puerta
de esa tu rústica mansión,
¿para mi sed no tienes agua?,
¿para mi frío, cobertor?,
¿parco maíz para mi hambre?,
¿para mi sueño, mal rincón?
¿breve quietud para mi andanza?...
—¡Quién sabe, señor!


Indio que labras con fatiga
tierras que de otro dueño son:
¿ignoras tú que deben tuyas
ser, por tu sangre y tu sudor?
¿Ignoras tú que audaz codicia,
siglos atrás, te las quitó?
¿Ignoras tú que eres el amo?
—¡Quién sabe, señor!


Indio de frente taciturna
y de pupilas sin fulgor,
¿qué pensamiento es el que escondes
en tu enigmática expresión?
¿Qué es lo que buscas en tu vida?,
¿qué es lo que imploras a tu Dios?,
¿qué es lo que sueña tu silencio?
—¡Quién sabe, señor!


¡Oh raza antigua y misteriosa
de impenetrable corazón,
y que sin gozar ves la alegría
y sin sufrir ves el dolor;
eres augusta como el Ande,
el Grande Océano y el Sol!
Ese tu gesto, que parece
como de vil resignación,
es de una sabia indiferencia
y de un orgullo sin rencor...


Corre en mis venas sangre tuya,
y, por tal sangre, si mi Dios
me interrogase qué prefiero,
—cruz o laurel, espina o flor,
beso que apague mis supiros
o hiel que colme mi canción—
responderíale dudando:
—¡Quién sabe, Señor!
 

OOOOOOOOOOOOOOOOO




Nostalgia

Hace ya diez años
que recorro el mundo.
¡He vivido poco!
¡Me he cansado mucho!
 

Quien vive de prisa no vive de veras:
quien no hecha raíces
no puede dar frutos.
Ser río que corre,
ser nube que pasa,
sin dejar recuerdos ni rastro ninguno,
 

es triste, y más triste para el que se siente nube
en lo elevado, río en lo profundo.
Quisiera ser árbol, mejor que ser ave,
quisiera ser leño, mejor que ser humo,
y al viaje que cansa
prefiero el terruño:
 

la ciudad nativa con sus campanarios, arcaicos
balcones, portales vetustos
y calles estrechas, como si las casas
tampoco quisiesen separarse mucho...
 

Estoy en la orilla
de un sendero abrupto.
Miro la serpiente de la carretera
que en cada montaña
da vueltas a un nudo;
y entonces comprendo que el camino es largo,
 

que el terreno es brusco,
que la cuesta es ardua,
que el paisaje mustio...
¡Señor!, ya me canso de viajar, ya siento
nostalgia,
ya ansío descansar muy junto
de los míos... Todos rodearán mi asiento
para que les diga mis penas y triunfos;
 

y yo, a la manera del que recorriera
un álbum de cromos,
contaré con gusto
las mil y una noches de mis aventuras
y acabaré con esta frase de infortunio:
 

-¡He vivido poco!
¡Me he cansado mucho!

lunes, 3 de marzo de 2014

NICOLÁS GUILLÉN Y SUS POEMAS

 


Nicolás Cristóbal Guillén Batista nació el 10 de julio de 1902 en Camagüey y falleció el 16 de julio de 1989 en La Habana. Poeta y periodista, su estilo poético se sitúa en el vanguardismo cultivando la llamada poesía negra o antillana.






Guitarra


Tendida en la madrugada,
la firme guitarra espera:
voz de profunda madera
desesperada.


Su clamorosa cintura,
en la que el pueblo suspira,
preñada de son, estira 
la carne dura.


¿Arde la guitarra sola?
mientras la luna se acaba;
arde libre de su esclava
bata de cola.


Dejó al borracho en su coche,
dejó el cabaret sombrío,
donde se muere de frío,
noche tras noche,



y alzó la cabeza fina,
universal y cubana,
sin opio, ni mariguana,
ni cocaína.


 ¡Venga la guitarra vieja,
nueva otra vez al castigo
con que la espera el amigo,
que no la deja!



Alta siempre, no caída,
traiga su risa y su llanto,
clave las uñas de amianto
sobre la vida.



Cógela tú, guitarrero,
límpiale de alcohol la boca,
y en esa guitarra, toca
tu son entero.



El son del querer maduro,
tu son entero;
el del abierto futuro,
tu son entero;
el del pie por sobre el muro,
tu son entero. . .



Cógela tú, guitarrero,
límpiale de alcohol la boca,
y en esa guitarra, toca
tu son entero.



 OOOOOOOOOOOOOOOOOOO


 Cuando yo vine a este mundo


 Cuando yo vine a este mundo,
nadie me estaba esperando;
así mi dolor profundo
se me alivia caminando,
pues cuando vine a este mundo,
te digo,
nadie me estaba esperando.



Miro a los hombres nacer,
miro a los hombres pasar;
hay que andar,
hay que mirar para ver,
hay que andar.



Otros lloran, yo me río,
porque la risa es salud:
lanza de mi poderío,
coraza de mi virtud.
Otros lloran, yo me río,
porque la risa es salud.



Camino sobre mis pies,
sin muletas ni bastón,
y mi voz entera es
la voz entera del sol.

 Camino sobre mis pies,
sin muletas ni bastón.



Con el alma en carne viva,
abajo, sueño y trabajo;
ya estará el de abajo arriba,
cuando el de arriba esté abajo.
Con el alma en carne viva,
abajo, sueño y trabajo.



Hay gentes que no me quieren,
porque muy humilde soy;
ya verán cómo se mueren,
y que hasta a su entierro voy,
con eso y que no me quieren
porque muy humilde soy.



Miro a los hombres nacer,
miro a los hombres pasar;
hay que andar,
hay que vivir para ver,
hay que andar.



Cuando yo vine a este mundo,
te digo,
nadie me estaba esperando;
así mi dolor profundo,te digo,
se me alivia caminando,
te digo,
pues cuando vine a este mundo,
te digo,
¡nadie me estaba esperando!


OOOOOOOOOOOOOO

 Un son para niños antillanos

Por el Mar de las Antillas
anda un barco de papel:
anda y anda el barco barco,
sin timonel.

De La Habana a Portobelo,
de Jamaica a Trinidad,
anda y anda el barco barco
sin capitán.

Una negra va en la popa,
va en la proa un español:
anda y anda el barco barco,
con ellos dos.

Pasan islas, islas, islas,
muchas islas, siempre más;
anda y anda el barco barco,
sin descansar.

Un cañón de chocolate
contra el barco disparó,
y un cañón de azúcar, azúcar,
 le contestó.

¡Ay, mi barco marinero,
con su casco de papel!
¡Ay, mi barco negro y blanco
sin timonel!

Allá va la negra negra,
junto junto al español;
anda y anda el barco barco
con ellos dos.

domingo, 2 de marzo de 2014

POEMAS DE ALEJANDRA PIZARNIK


Alejandra Pizarnik, cuyo verdadero nombre era Flora Pizarnik Bromiker nació el 29 de abril de 1936 en Avellaneda, Buenos Aires y falleció en la misma ciudad, el 25 de septiembre de 1972. Fue escritora y traductora y dejó, no obstante su corta vida, una muy extensa obra poética.


A la espera de la oscuridad

Ese instante que no se olvida
Tan vacío devuelto por las sombras
Tan vacío rechazado por los relojes
Ese pobre instante adoptado por mi ternura
Desnudo desnudo de sangre de alas
Sin ojos para recordar angustias de antaño
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.

Ampáralo niña ciega de alma
Ponle tus cabellos escarchados por el fuego
Abrázalo pequeña estatua de terror.
Señálale el mundo convulsionado a tus pies
A tus pies donde mueren las golondrinas
Tiritantes de pavor frente al futuro
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale vivir.



Pero ese instante sudoroso de nada
Acurrucado en la cueva del destino
Sin manos para decir nunca
Sin manos para regalar mariposas
A los niños muertos


 OOOOOOOOOOO


La jaula

 Afuera hay sol.
No es más que un sol
pero los hombres lo miran
y después cantan.

Yo no sé del sol.
Yo sé la melodía del ángel
y el sermón caliente
del último viento.
Sé gritar hasta el alba
cuando la muerte se posa desnuda
en mi sombra.

Yo lloro debajo de mi nombre.
Yo agito pañuelos en la noche y barcos sedientos de realidad
bailan conmigo.
Yo oculto clavos
para escarnecer a mis sueños enfermos.

Afuera hay sol.
Yo me visto de cenizas. 



 OOOOOOOOOOOOOOOOOOO


 Cenizas

 La noche se astilló de estrellas
mirándome alucinada
el aire arroja odio
embellecido su rostro
con música.

Pronto nos iremos

Arcano sueño
antepasado de mi sonrisa
el mundo está demacrado
y hay candado pero no llaves
y hay pavor pero no lágrimas.

¿Qué haré conmigo?

Porque a Ti te debo lo que soy

Pero no tengo mañana

Porque a Ti te...

La noche sufre. 





OOOOOOOOOOOOOOO



La última inocencia


 Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios

Qué haré con el miedo
Qué haré con el miedo

Ya no baila la luz en mi sonrisa
ni las estaciones queman palomas en mis ideas
Mis manos se han desnudado
y se han ido donde la muerte
enseña a vivir a los muertos

Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay monstruos 

 que beben de mi sangre

Es el desastre
Es la hora del vacío no vacío
Es el instante de poner cerrojo a los labios
oír a los condenados gritar
contemplar a cada uno de mis nombres
ahorcados en la nada.

Señor
Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada

Señor
He consumado mi vida en un instante
La última inocencia estalló
Ahora es nunca o jamás
o simplemente fue

¿Còmo no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para reaparecer en el mar
donde un gran barco me esperaría 


con las luces encendidas?

¿Cómo no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala
para huir al otro lado de la noche?

El principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las sonrisas gastadas
El interés interesado
Las preguntas de piedra en piedra
Las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual

Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde

Señor
Arroja los féretros de mi sangre

Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana 


Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón

Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y ha devorado mis esperanzas

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
Qué haré con el miedo