miércoles, 9 de noviembre de 2011

LA ECONOMÍA SUMERGIDA Y EL PARO


Produce extrañeza, dado el elevado número de parados que tenemos en nuestro país, rondando los 5 millones, o sea en torno al 21% de la población activa, la relativa paz social que se respira. Pero , enseguida observamos que al mismo tiempo tenemos, según estudios, un 21% de economía sumergida casi que ya queda todo explicado y es que esa economía oculta está funcionando como válvula de escape y de paz social, ocupando y generándoles ingresos a buena parte de los trabajadores que figuran en las listas oficiales como parados.
Siempre hemos tenido en España un alto porcentaje de paro, que en los últimos 30 años (1980-2010) ha rondado el doble que en los demás paises desarrollados y en el año 2007 cuando se alcanzó la tasa más alta de empleo de este período tuvimos, sin embargo, nada menos que 1,8 millones parados. Siempre se responsabiliza al Gobierno de turno, pero nunca se habla de lo mucho que el empresariado español tiene que ver en este problema.
Solo entre 2006 y 2008 la economía sumergida ha generado un total de 4 millones de empleos en “negro”. Estos son datos de un estudio de la Universidad Rey Juan Carlos para la Fundación de Cajas de Ahorros (FUNCAS).
España está junto a Grecia e Italia a la cabeza de los paises con mayor porcentaje de economía sumergida, hemos pasado del 12% en 1980, al 21% en 2010 y sigue aumentando.
Los técnicos de gestión de Hacienda calculan que la suma total del fraude fiscal en España asciende a 88.000 millones de euros anuales de los cuales más del 70% corresponden a las grandes empresas y fortunas. Esta cifra supone aproximadamente un 7% del PIB, o sea más o menos la previsión de déficit público para este año con lo cual nos situaríamos en el ansiado equilibrio presupuestario.
¿Porqué no se lucha con más ahínco contra la economía sumergida y el fraude fiscal en su conjunto?
Es muy injusto que, al final, los únicos que pagan religiosamente sus impuestos son los asalariados con nómina, sostieniendo con ello al país.
¿Porqué los candidatos de los diferentes partidos no llevan en sus programas electorales iniciativas para combatir con eficacia esta lacra del fraude que además está contemplado por la ley como delito penal? Sería más justo que efectuar recortes en sanidad y educación públicas.