domingo, 6 de octubre de 2013

MENTIRAS Y MAS MENTIRAS


El hombre dijo: "Meteré las tijeras a todo menos a pensiones, sanidad y educación". Pues resulta que es mentira, una mentira más, ya que a las pensiones le mete las tijeras ahora como ya hizo antes con educación y sanidad.
Nada menos que 33.000 millones de euros le van a quitar a los pensionistas en los próximos años y encima tienen la desfachatez de intentar hacernos creer que lo hacen por nuestro bien y que merecen nuestro reconocimiento por lo bien que lo hacen.
La reforma de las pensiones es, sencillamente, una estafa más de las tantas que, en los últimos tiempos, ha llevado a cabo este Gobierno, todo eso de que el sistema público de pensiones es insostenible y que por eso se le tiene que modificar es una cruel falacia, ya que se da la circunstancia de que el sistema tenía un ahorro de nada menos que 80.000 millones de euros y que el Gobierno se ha gastado 20.000 millones de ese dinero en pagar deudas de las cajas de ahorros que ellos gestionaban en las CCAA que gobernaban, es decir, el sistema supuestamente insostenible tiene recursos para sí y para arreglar metidas de patas ajenas.
Sinceramente insostenible, de verdad, son las guerras y a ellos les gustan. Lo de la esperanza de vida es además de mentira, una idiotez, te quieren pagar menos porque según ellos, vivirás más, cuando la verdad es que ahora como siempre, la gente se muere a cualquier edad.
Con la mayoría absoluta que consiguieron a base de mentiras también, y con la crisis financiera como pretexto, están imponiendo su ideología neoliberal a la ciudadanía, sin contemplaciones, y sin un ápice de sentimientos, creando velozmente desigualdades en la sociedad, tan injustas como peligrosas.
La Constitución española manda claramente a: "garantizar, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos, en la tercera edad". Con la no actualización de las pensiones según el IPC, como pretende el Gobierno no tendrán garantizada la suficiencia económica los pensionistas, que perderán poder adquisitivo el año que viene, como ya lo perdieron este año, encima de hacerles pagar parte del precio de los medicamentos.
Para terminar sería deseable que la ciudadanía despertara y no volviera a darle mayoría a estos jinetes del apocalipsis.

Gregorio García Alcalá
    Octubre de 2013