viernes, 14 de marzo de 2014

CARPANTA



Rajoy nos recuerda a veces a aquel personaje de Escobar, Carpanta, que vivía debajo de un puente y que se alimentaba de un pollo asado que solo estaba dentro de su cabeza. Carpanta, que además tenía mucha prosopopeya, era capaz de comerse una raspa de sardina con la ceremonia del que vacía una nécora gallega. Aunque el plato estuviera vacío, él, a la hora de comer, se ponía una gran servilleta alrededor del cuello, tomaba el cuchillo y el tenedor y daba cuenta de unas viandas tan exquisitas y abundantes como imaginarias. Carpanta tenía un amigo, Protasio, que vivía en un tonel, y con el que compartía a menudo estos encuentros gastronómicos. La vicepresidenta del Gobierno nos recuerda a veces a Protasio por la sintonía alucinatoria que mantiene con Rajoy.
Significa que como uno sale a la calle todos los días, y viaja en el metro, y acude al supermercado (donde ya le han robado en un par de ocasiones, por cierto, la moneda del carrito) y tiene familiares y amigos que viven en la vida real, uno no acaba de entender la afectación con la que Rajoy sube a la tribuna, quitándose de las solapas los restos inexistentes de un banquete irreal, y se dirige a nosotros, a usted y a mí, tratando de convencernos de que el pollo asado que el pobre tiene instalado en su cabeza es un pollo real. La diferencia, de momento, entre Carpanta y Rajoy estriba en que aquel era un personaje de tebeo y este es un señor de verdad que, para mayor complicación, gobierna un país en el que la angustia individual y colectiva comienza a alcanzar límites insoportables.
Rajoy, por su edad, tuvo que conocer bien a Carpanta. De hecho, debió de influirle mucho el personaje, pues nos lo recuerda con frecuencia en sus actitudes formales, en su lenguaje, en su parsimonia. Mal asunto, que la actualidad nos retrotraiga a una historieta de posguerra.


Juan Josè Millàs/http://elpais.com

POEMAS DE LOS HERMANOS ÁLVAREZ QUINTERO


Los dos hermanos nacieron en Utrera, Sevilla y murieron en Madrid, Serafín, el mayor, nació el 26 de marzo de 1871 y falleció el 12 de abril de 1938 y Joaquín nació el 20 de enero de 1873 y falleció el 14 de junio de 1944. Ambos hermanos escribían sus obras al alimón, fueron grandes exponentes del teatro costumbrista andaluz y trabajaron todos los géneros de moda en la época, como sainetes, entremeses, pasos de comedias,  libretos de zarzuelas y comedias de mucho éxito y popularidad en la primera mitad del siglo XX. 




La siesta

En un rincón de un patio fresco y ameno,
que alegran y perfuman aves y flores,
una niña morena, que tiene amores,
duerme, puestas las manos sobre su seno.


Sueña, y al grato hechizo de cuanto mira
a través de la bruma de lo soñado,
se dilata su seno blanco y rosado,
y su boca de grana se abre y suspira.


Luz del alma ilumina su rostro hermoso:
se encienden sus mejillas, tiembla y sonríe,
y más con lo que sueña su amor se engríe,
y es cada vez su aliento más anheloso...


Murmura luego su nombre: nadie contesta...
Abre sus ojos negros con mudo espanto,
y al ver de sus quimeras roto el espanto
volviendo al sueño dice: ¡Bendita siesta!


OOOOOOOOOOOOO


La Rosa del Jardinero

Era un jardín sonriente;
era una tranquila fuente
de cristal;
era, a su borde asomada
una rosa inmaculada
de un rosal.


Era un viejo jardinero
que cuidaba con esmero
del vergel,
y era la rosa un tesoro
de más quilates que el oro
para él.


A la orilla de la fuente
un caballero pasó,
y la rosa dulcemente
de su tallo separó.


Y al notar el jardinero
que faltaba en el rosal,
cantaba así, plañidero,
receloso de su mal:


-Rosa la más delicada
que por mi amor cultivada
nunca fue;
rosa la más encendida
la más fragante y pulida
 que cuidé;


blanca estrella que del cielo
curiosa del ver el suelo
resbaló;
a la que una mariposa
de mancharla temerosa
no llegó.


¿Quién te quiere? ¿Quién te llama
por tu bien o por tu mal?
¿Quién te llevó de la rama
que no estás en tu rosal?


¿Tú no sabes que es grosero
el mundo? ¿Que es traicionero
el amor?
¿Que no se aprecia en la vida
la pura miel escondida
en la flor?


¿Bajo qué cielo caíste?
¿A quién tu tesoro diste
virginal?
¿En qué manos te deshojas?
¿Qué aliento quema tus hojas
infernal?


 ¿Quién te cuida con esmero
como el viejo jardinero
te cuidó?
¿Quién por ti sólo suspira?
¿Quién te quiere? ¿Quién te mira
como yo?


¿Quién te miente que te ama
con fe y con ternura igual?
¿Quién te llevó de la rama,
que no estás en tu rosal?


¿Por qué te fuiste tan pura
de otra vida a la ventura
o al dolor?
¿Qué faltaba a tu recreo?
¿Qué a tu inocente deseo
soñador?


En la fuente limpia y clara
¿espejo que te copiara
no te di?
¿Los pájaros escondidos,
no cantaban en sus nidos
para ti?


¿Cuando era el aire de fuego,
no refresqué con mi riego
tu calor?
¿No te dio mi trato amigo
en las heladas abrigo
protector?


¿Quién para sí te reclama?
¿Te hará bien o te hará mal?
¿Quién te llevó de la rama
que no estás en tu rosal?


Así un día y otro día,
entre espinas y entre flores,
el jardinero plañía,
imaginando dolores,
desde aquél en que a la fuente
un caballero llegó,
y la rosa dulcemente
de su tallo separó.


jueves, 13 de marzo de 2014

POEMAS DE JAVIER DEL GRANADO


Francisco Javier del Granado y Granado nació el 27 de febrero de 1913 en Cochabamba, Bolivia y falleció en la misma ciudad el 15 de mayo de 1996. Su obra poética es muy importante y fue muy reconocida, recibiendo su autor muchos premios y distinciones.


El Valle

Embozado en su poncho de alborada,
la lluvia de oro el sembrador apura,
y el cielo escarcha la pupila oscura
del buey que yergue su cerviz lunada.


Bajo el radiante luminar caldeada,
de agua clara, la tierra se satura,
y la mano del viento en la llanura,
riza de sol la glauca marejada.


Cuaja el otoño las espigas de oro,
y las mocitas en alada ronda
vuelcan su risa en manantial sonoro.


Se curva el indio y en su mano acuna
de un haz de mieses la cabeza blonda,
que siega la guadaña de la luna.


OOOOOOOOOOOOOO 


El Médico de la Aldea
 
Como el dulce Rabí de Galilea,
con la sonrisa iluminó la infancia,
y derramó de su alma la fragancia
sobre la humilde gente de la aldea.


Su espíritu en el Héspero aletea,
su corazón palpita en nuestra estancia,
y su mano a través de la distancia
la plata de la luna espolvorea.


San Vicente de Paúl y San Francisco
transmigraron a su alma consagrada
a cosechar espinas en el risco.


Junto a la cuna meditar lo he visto.
Se cuajaba de estrellas su mirada
cuando pedía lo imposible a Cristo.


OOOOOOOOOOO


 La Selva

 Con salvaje lujuria de pantera
se enardece la selva en el estío,
y el huracán con ímpetu bravío
destrenza su olorosa cabellera.


Blonda cascada de hojas reverbera
sobre el ramaje trémulo y sombrío,
que troncha el rayo en rudo desafío,
incendiando el plumón de su cimera.


Se retuerce la jungla acribillada
por dos pupilas de rubí llameante
que desgarran su carne alucinada.


Viborea un relámpago en las huellas,
el temible jaguar huye jadeante,
y en su lomo chispean las estrellas.


 OOOOOOOOOOOOOOOOOOOO


 El Lago

 Sobre el terso cristal de malaquita
que aprisiona el soberbio panorama,
el carcaj de la aurora se derrama
y el bridón de los Andes se encabrita.


Su ala de nieve la leyenda agita,
muerde las islas una roja llama,
y de la ola el sonoro pentagrama
el hachazo del viento decapita.


Sofrena el sol su cuadriga en el Lago,
salpicando de lumbre los neveros,
y en el lomo de fuego del endriago.


Emergen de la bruma del pasado,
la sombra de los Incas y guerreros,
bajo el palio de un cielo constelado.

 OOOOOOOOOOOOO

 La Montaña

 Flagela el rayo la erizada cumbre,
el huracán en sus aristas choca,
y arranca airado con la mano loca
su helada barba de encrespado alumbre.


Rueda irisado de bermeja lumbre
el turbión que en cascada se disloca,
y hunde a combazos la ventruda roca,
para que el oro en su oquedad relumbre.


Bate el cóndor tajantes cimitarras
y arremetiendo al viento de la puna,
estruja al rayo en sus sangrientas garras.


Reverberan de nieve las pucaras,
y soplando el pututo de la luna
se yerguen en la cima los aimaras.

martes, 11 de marzo de 2014

POEMAS DE NICANOR PARRA


Nicanor Parra Sandoval nació el 5 de septiembre de 1914 en San Fabián de Alico, Chile. Creador de la llamada antipoesía es además de gran poeta, matemático y físico. Fue galardonado con el Premio Cervantes el año 2011. 



Los profesores

Los profesores nos volvieron locos
a preguntas que no venían al caso
cómo se suman números complejos
hay o no hay arañas en la luna
cómo murió la familia del zar
¿es posible cantar con la boca cerrada?
quién le pintó bigotes a la Gioconda
cómo se llaman los habitantes de Jerusalén
hay o no hay oxígeno en el aire
cuántos son los apóstoles de Cristo
cuál es el significado de la palabra consueta
cuáles fueron las palabras que dijo Cristo en la cruz
quién es el autor de Madame Bovary
dónde escribió Cervantes el Quijote
cómo mató David al gigante Goliat
etimología de la palabra filosofía
cuál es la capital de Venezuela
cuándo llegaron los españoles a Chile


Nadie dirá que nuestros maestros
eran unas enciclopedias rodantes
exactamente todo lo contrario:
unos modestos profesores primarios
o secundarios no recuerdo muy bien
—eso sí que de bastón y levita
como que estamos a comienzos de siglo—
no tenían para qué molestarse
en molestarnos de esa manera
salvo por razones inconfesables:
a qué tanta manía pedagógica


¡tanta crueldad en el vacío más negro!


Dentadura del tigre
nombre científico de la golondrina
de cuántas partes consta una misa solemne
cuál es la fórmula del anhídrido sulfúrico
cómo se suman fracciones de distinto denominador
estómago de los rumiantes
árbol genealógico de Felipe II
Maestros Cantores de Nuremberg
Evangelio según san Mateo
nombre cinco poetas finlandeses
etimología de la palabra etimología


Ley de la gravitación universal
a qué familia pertenece la vaca
cómo se llaman las alas de los insectos
a qué familia pertenece el ornitorrinco
mínimo común múltiplo entre dos y tres
hay o no hay tinieblas en la luz
origen del sistema solar
aparato respiratorio de los anfibios
órganos exclusivos de los peces
sistema periódico de los elementos
autor de Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis
en qué consiste el fenómeno llamado es-pe-jis-mo
cuánto demoraría un tren en llegar a la luna
 cómo se dice pizarrón en francés
subraye las palabras terminadas en consonante


La verdad de las cosas
es que nosotros nos sentábamos en la diferencia
quién iba a molestarse con esas preguntas
en el mejor de los casos apenas nos hacían temblar
únicamente un malo de la cabeza
la verdadera verdad de las cosas
es que nosotros éramos gente de acción
a nuestros ojos el mundo se reducía
al tamaño de una pelota de fútbol
y patearla era nuestro delirio
nuestra razón de ser adolescentes
hubo campeonatos que se prolongaron hasta la noche
todavía me veo persiguiendo
la pelota invisible en la oscuridad
había que ser búho o murciélago
para no chocar con los muros de adobe
ése era nuestro mundo
las preguntas de nuestros profesores
pasaban gloriosamente por nuestras orejas
como agua por espalda de pato
sin perturbar la calma del universo:
partes constitutivas de la flor
a qué familia pertenece la comadreja
método de preparación del ozono
 testamento político de Balmaceda
sorpresa de Cancha Rayada
por dónde entró el ejército libertador
insectos nocivos a la agricultura
cómo comienza el Poema del Cid
dibuje una garrucha diferencial
y determine la condición de equilibrio


El amable lector comprenderá
que se nos pedía más de lo justo
más de lo que estrictamente necesario:
¿determinar la altura de una nube?
¿calcular el volumen de la pirámide?
¿demostrar que raíz de dos es un número irracional?
¿aprender de memoria las Coplas de Jorge Manrique?
déjense de pamplinas con nosotros
hoy tenemos que dirimir un campeonato
pero llegaban las pruebas escritas
y a continuación las pruebas orales
(en unas de fregar cayó Caldera)
con una regularidad digna de mejor causa:


teoría electromagnética de la luz
en qué se distingue el trovador del juglar
¿es correcto decir se venden huevos?
¿sabe lo que es un pozo artesiano?
clasifique los pájaros de Chile
 asesinato de Manuel Rodríguez
independencia de la Guayana Francesa
Simón Bolívar héroe o antihéroe
discurso de abdicación de O'Higgins
ustedes están más colgados que una ampolleta


Los profesores tenían razón:
en verdad en verdad
el cerebro se nos escapaba por las narices
—había que ver cómo nos castañeteaban los dientes—
a qué se deben los colores del arcoiris
hemisferios de Magdeburgo
nombre científico de la golondrina
metamorfosis de la rana
qué entiende Kant por imperativo categórico
cómo se convierten pesos chilenos a libras esterlinas
quién introdujo en Chile el colibrí
por qué no cae la Torre de Pisa
por qué no se vienen abajo los jardines flotantes de Babilonia
¿por qué no cae la luna a la tierra?
departamentos de la provincia de Ñuble
cómo se trisecta un ángulo recto
cuántos y cuáles son los poliedros regulares
éste no tiene la menor idea de nada


Hubiera preferido que me tragara la tierra
a contestar esas preguntas descabelladas
sobre todo después de los discursos moralizantes
 a que nos sometían impajaritablemente día por medio
¿saben ustedes cuánto cuesta al estado
cada ciudadano chileno
desde el momento que sale de la universidad?
¡un millón de pesos de seis peniques!


Un millón de pesos de seis peniques
y seguían apuntándonos con el dedo:
cómo se explica la paradoja hidrostática
cómo se reproducen los helechos
enuméreme los volcanes de Chile
cuál es el río más largo del mundo
cómo se reproducen los elefantes
inventor de la máquina de coser
inventor de los globos aerostáticos
ustedes están más colgados que una ampolleta
van a tener que irse para la casa
y volver con sus apoderados
a conversar con el Rector del Establecimiento


Y mientras tanto la Primera Guerra Mundial
Y mientras tanto la Segunda Guerra Mundial
La adolescencia al fondo del patio
La juventud debajo de la mesa
La madurez que no se conoció
La vejez
con sus alas de insecto.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOO



Es olvido

Juro que no recuerdo ni su nombre,
mas moriré llamándola María,
no por simple capricho de poeta:
por su aspecto de plaza de provincia.
¡Tiempos aquellos!, yo un espantapájaros,
ella una joven pálida y sombría.
Al volver una tarde del Liceo
supe de la su muerte inmerecida,
nueva que me causó tal desengaño
que derramé una lágrima al oírla.
Una lágrima, sí, ¡quién lo creyera!,
y eso que soy persona de energía.
Si he de conceder crédito a lo dicho
por la gente que trajo la noticia
debo creer, sin vacilar un punto,
que murió con mi nombre en las pupilas,
hecho que me sorprende, porque nunca
fue para mí otra cosa que una amiga. 

Nunca tuve con ella más que simples
relaciones de estricta cortesía,
nada más que palabras y palabras
y una que otra mención de golondrinas.
La conocí en mi pueblo (de mi pueblo
sólo queda un puñado de cenizas),
pero jamás vi en ella otro destino
que el de una joven triste y pensativa.
Tanto fue así que hasta llegué a tratarla
con el celeste nombre de María,
circunstancia que prueba claramente
la exactitud central de mi doctrina.
Puede ser que una vez la haya besado,
¡quién es el que no besa a sus amigas!,
pero tened presente que lo hice
sin darme cuenta bien de lo que hacía.
No negaré, eso sí, que me gustaba
su inmaterial y vaga compañía
que era como el espíritu sereno
que a las flores domésticas anima.
Yo no puedo ocultar de ningún modo
la importancia que tuvo su sonrisa
ni desvirtuar el favorable influjo
que hasta en las mismas piedras ejercía.
Agreguemos, aún, que de la noche
fueron sus ojos fuente fidedigna.
Mas, a pesar de todo, es necesario que comprendan que yo no la quería
sino con ese vago sentimiento
con que a un pariente enfermo se designa.
Sin embargo sucede, sin embargo,
lo que a esta fecha aún me maravilla,
ese inaudito y singular ejemplo
de morir con mi nombre en las pupilas,
ella, múltiple rosa inmaculada,
ella que era una lámpara legítima.
Tiene razón, mucha razón, la gente
que se pasa quejando noche y día
de que el mundo traidor en que vivimos
vale menos que rueda detenida:
mucho más honorable es una tumba,
vale más una hoja enmohecida,
nada es verdad, aquí nada perdura,
ni el color del cristal con que se mira.


Hoy es un día azul de primavera,
creo que moriré de poesía,
de esa famosa joven melancólica
no recuerdo ni el nombre que tenía.
Sólo sé que pasó por este mundo
como una paloma fugitiva:
la olvidé sin quererlo, lentamente,
como todas las cosas de la vida.

lunes, 10 de marzo de 2014

11 DE MARZO DE 2004


A todo trance el Gobierno de Aznar quería ocultar la autoría del atentado por el yihadismo islámico, porque esto llevaba aparejada la idea de que la ciudadanía vinculara esta horrorosa masacre con la participación española en la injusta e ilegal guerra de Irak, cosa que parece ser la más razonable; una venganza por la presencia de Aznar en la foto del las Azores y su apoyo a esta guerra.
 Así se trataba de involucrar a ETA con las más variadas, disparatadas y estúpidas fantasías y mentiras, que, a pesar de todo, han llegado hasta el día de hoy de la mano de políticos del PP y periódicos afines. 
Así lo expresa la señora Manjón en una entrevista actual: “A Daniel no le mató una raza ni una religión, a mi hijo le mató el odio asesino que ha sido capaz de inculcar en corazones mesiánicos Aznar, el trío de las Azores… Ese odio mató a mi hijo y a 191 trabajadores que son nuestra clase, los nuestros, que también cayeron en Irak, en Palestina”.
Continúa Pilar Manjón en esta entrevista:
“Mi hijo no era de peor condición que Miguel Ángel Blanco y no entiendo el desprecio y la diferencia de trato. Aun admitiendo que este país sufrió una fractura por la teoría de la conspiración, sigo sin entender por qué todavía nos insultan y amenazan, por qué en mi coche ponen hija de puta –ni siquiera vino la policía a tomar las huellas–, por qué me mandan mensajes diciendo que mi hijo está bien muerto, me llaman roja, hija de puta y me envían correos diciendo: Qué alegría que tu hijo se ha quedado sin su madre”.
¿Como se puede ser tan fanático, tan falto de moral y de sentimientos para cometer semejantes atropellos? ¿A santo de qué?  


 Descansen en paz




Ese día fueron más de doscientos muertos que el PP, de manera  sistemática ha estado ninguneando desde entonces, ya que entendieron que les habían robado las elecciones que estaban tan seguros de ganar, pero que finalmente perdieron.