martes, 18 de enero de 2011

Cuanto cinismo y poca vergüenza

                     


Mariano Rajoy, Dolores de Cospedal y Ramón Luis Valcárcel, en unión de toda la caverna mediática, culparon enseguida al Psoe de alentar la agresión salvaje del que fue víctima el consejero  de Cultura de Murcia, Alberto Cruz, -a quien deseo una pronta recuperación-, pero los autores han resultado ser tres individuos vinculados a grupos radicales violentos y al gamberrismo futbolísticos.
Cuando el periodista Hermann Tertsch sufrió una paliza  y le rompieron varias costillas, culparon inmediatamente al Gran Wyoming, pero luego se supo que todo había sido una riña con un macarra, en un bar, a altas horas de la madrugada. 
Culparon también al Psoe cuando José Bono fuera agredido por dos militantes del PP en una manifestación de la AVT y finalmente los que pagaron los platos rotos fueron los dos policías que habían interrogado a estos dos militantes, y fueron llevados a juicio y condenados en primera instancia, siendo después absueltos por el Tribunal Supremo, nadie del PP se disculpó.
La cuestión es que todo este cinismo tiene como objeto  conseguir votos a base de tratar de hacer ver, de alguna manera, lo buenos que son ellos y lo malos que son los otros.
Ojalá que no les salga bien.