ESCLAVITUD, HOY
En un diario de tirada nacional, y a toda página, se han referido a la situación laboral que sufren las camareras de piso en los hoteles de Canarias, sometidas a unos ritmos de trabajo de absoluta locura con 18 o 20 habitaciones y hasta con 8 o 9 salidas, están sometidas a una tensión permanente por sacar adelante el trabajo que le han asignado y ni siquiera pueden perder tiempo en comer, o acudir al baño, si quieren terminar a su hora. Por otra parte, la exigencia es total: el trabajo ha de ser perfecto y no se les permite ni la más mínima, pequeñísima mota de polvo o pelusilla ya que entonces la camarera ha de volver a esa habitación para hacerla mejor. Los empresarios hoteleros, aunque siempre han abusado, ahora con el pretexto de la crisis, lo hacen mucho más y exprimen a estas empleadas hasta incluso quebrantar su salud, con fuertes dolores en cervicales, lumbares, rodillas y tobillos como saben muy bien en los servicios de traumatología y rehabilitación d...