lunes, 10 de junio de 2013

Ve y vende todo lo que tienes y dalo a los pobres


La Iglesia Católica recibe cada año en España una media de 150 millones de euros a través de la declaración de la renta de los españoles.
Es un privilegio que las demás confesiones no tienen pues ninguna recibe nada por este concepto y que además es como debe ser porque las religiones tienen que ser financiadas por sus fieles y no por el Estado que además es laico y que el artículo 16 de la Constitución dice que ninguna confesión tendrá carácter estatal.




Y todo parte del "Acuerdo de la Santa Sede y el Estado Español sobre Asuntos Económicos", firmado en 1979 y que fue heredero del Concordato franquista que se firmó 1953.



La Iglesia se comprometió según el artículo 2,5 del compromiso a buscar la manera de auto-financiarse, pero después de 30 años aún no lo ha hecho.



El episcopado español está haciendo campañas publicitarias para decirnos que pongamos la cruz en la casilla de la Iglesia en nuestra declaración de la renta.
No es justo ni ético que el Estado saque recursos de los impuestos que pagamos todos para dárselo a una Institución que es seguramente mucho más rica que el propio Estado.
En estos tiempos de crisis económica con muchos y amplios sectores de la población pasando graves dificultades y sufriendo recortes por parte del Gobierno en pensiones, prestaciones por desempleo, sanidad y  educación públicas, etc., etc., etc., no se entiende que la Iglesia tenga tantos privilegios pues no paga ninguna clase de impuestos y encima goza de plena financiación pública sin ningún recorte hasta ahora.


Gregorio García Alcalá
 10 de junio de 2013