jueves, 4 de febrero de 2010

LA GOTA QUE COLMA EL VASO


Amnistía Internacional le pide al Gobierno de Israel que levante el bloqueo sobre Gaza.

Israel ha admitido por fin que utilizó fósforo blanco en los bombardeos sobre Gaza de hace un año. El fósforo blanco provoca graves quemaduras, contamina los órganos vitales y puede causar la muerte. Por eso, su uso contra civiles está totalmente prohibido.

La noticia, que sin embargo el ejército israelí niega, no nos ha pillado por sorpresa.
Amnistía Internacional ha denunciado repetidamente el uso de la sustancia ilegal en los bombardeos de enero de 2009 en Gaza, alertando de que su empleo en zonas densamente pobladas constituyen un "crimen de guerra".

La última ofensiva israelí en Gaza, en respuesta al lanzamiento de cohetes por grupos armados palestinos dejó 1400 muertos en el lado palestino y 13 en Israel no es casualidad que la mayoría de las víctimas fueran hombres, mujeres y niños que no tenían nada que ver con la contienda: los ataques israelíes fueron desproporcionados e indiscriminados.

La destrucción de las infraestructuras palestinas, también fue descomunal -cientos de fábricas, escuelas, hospitales y viviendas arrasadas o dañadas severamente- y el bloqueo israelí que siguió todavía ha empeorado mas la situación: 1,4 millones de palestinos viven hoy atrapados en la extrema pobreza en Gaza.

No se puede aceptar que el ejército israelí ataque a civiles y no pase nada. El gobierno de Israel tienen que respetar los derechos humanos de la población palestina.