miércoles, 5 de febrero de 2014

POESÍAS DE JOSÉ GAUTIER BÉNITEZ

Monumento a José Gautier Bénitez en Caguas, Puerto Rico.

José Gautier Bénitez nació el 26 de febrero de 1848 en Caguas, Puerto Rico y falleció el 24 de enero de 1880 en San Juan. Cultivó el  Romanticismo del siglo XIX, y estuvo muy influenciado por el poeta español Bécquer.

Americana

Vente, niña, a mi bohío
vente, niña, a mi conuco
ven, que ya está mi cayuco
junto a la orilla del río.

Abandona las murallas
de los campos por la alfombra
y ven a gozar la sombra
de un bosque de pitahayas.


Y verás cuán placentero
bajo mi techo de yagua
es oír sonar el agua
del tropical aguacero.


Quiero verte en mi batey
más esbelta y seductora
que la espiga cimbradora
que se eleva del maguey.


Mas pronto, pronto, mi bien
si no quieres que mi vida
mustia, triste y abatida
 cobije el guariquitén.

Son más rosados tus labios
que la fruta del cijao
y es más dulce que melao
tu sonrisa a mis agravios.


Es tu cariño mi ley
tu desdén es mi verdugo
más mortífero que el jugo
que destila el marunguey.


Cuán diferente, bien mío
corre al par nuestra existencia
tú en tranquila complacencia
yo en inquieto desvarío.


Tú eres la rosa galana
que de púrpura se viste
y yo soy la palma triste
que vegeta en la sabana.

 
Tú eres la calandria leda
que trina dulce, amorosa
y yo un ave misteriosa
quejándose en la arboleda.


¡Ay!, mi vida tiene brumas
que ocultan mis peregrinas
visiones, cual las neblinas
en el monte los yagrumos.


Y el llanto de mi tristeza
ya corre cansadamente
como asoma lentamente
la resina en la corteza.


Pero en cambio a mi dolor
a mi pena y mi agonía
tengo un cielo, vida mía
que es el cielo de tu amor.

Reflexiona, por piedad,
las palabras que te digo
y ven a partir conmigo
mi conuco y mi heredad.



Un sueño


Soñé que la mujer a quien adoro
con infame perjurio me engañaba
y a otro amante feliz, le abandonaba
de su amor el bellísimo tesoro.


Soñé que apasionado, que sonoro
su beso en otra boca resonaba
y aunque el sueño mis párpados
cerraba los abrían las fuentes de mi lloro.


Si en el drama futuro de mi vida
tan inmenso dolor me está esperando
que la muerte de mí compadecida


antes me brinde su reposo blando
porque más que la tumba me intimida
mirar despierto lo que estoy soñando.