lunes, 3 de febrero de 2014

DE MAL EN PEOR

El Roto



No queremos ser alarmistas, ni pesimistas ni tampoco optimistas, sino más bien realistas a la vista de las circunstancias, aunque debido a la proximidad de una nueva convocatoria electoral dentro de unos meses, el Gobierno, temeroso del tremendo batacazo que va a darse en estas europeas, trate de hacernos ver de color rosa, lo que no es, sino, un porvenir muy negro, porque, entre otras cosas feas, nuestra deuda externa ya alcanza al 100% de nuestro PIB y eso va a resultar, al final, ser una deuda impagable.
La brecha de la desigualdad es cada vez más amplia; toda la riqueza mundial se concentra en pocas manos, según recientes informes 85 ricos tienen tanto dinero como 3.570 millones de pobres del mundo, y es que estos 85 señores no tienen, al parecer, otra misión que acumular bienes materiales de manera ilimitada, siendo además beneficiados con muy poca presión fiscal y facilidades para colocar su dinero negro en paraisos fiscales, donde prácticamente no pagan nada de impuestos y nadie hace preguntas, porque sabemos que detrás de una gran fortuna siempre hay delitos, pero la ley no existe para ellos, salvo cuando les beneficia.
Esta tremenda desigualdad a la que hacemos referencia es mayor en España, según la OCDE. A pesar de que miles de personas desempleadas han abandonado el país, tenemos 622.700 parados más desde que gobierna Don Mariano, y por otra parte los que tienen la suerte de tener trabajo ganan sueldos que hacen llorar, trabajando horas extras forzosas y gratis y con un ritmo enloquecedor, todo muy cerca de la esclavitud.
Nos encontramos en óptimos momentos en lo referente a afluencia de turistas, España ha pasado a ser el tercer destino turístico mundial, pero desgraciadamente esto no se traduce en más cantidad de empleo sino que al contrario cada vez hay menos puestos de trabajo en hostelería, y más precarios, y claro, es que nuestros empresarios hoteleros tal vez pretendan formar parte del grupito de los más ricos del mundo a base de ahorrar en salarios y esclavizar al personal a su cargo, con absoluta falta de moral y vergüenza.


Gregorio García Alcalá
 3 de febrero de 2014

(Artículo publicado en la Revista Vecinos en la isla de Fuerteventura)