sábado, 21 de agosto de 2010

FINAL DE LA GUERRA DE IRAK



Obama ha puesto punto final a esta guerra, cruel como todas, pero estúpida como ninguna. Planeada por Bush, hombre sin escrúpulos e inexperto aprendiz de estadista y apoyada por arribistas como Blair y Aznar.
Siete años ha durado esta locura que ha segado la vida a más de cien  mil  iraquíes y 4400 soldados de la coalición, la mayoría soldados americanos, ha costado más de 800 mil millones de dólares y  destruido completamente el país que ha perdido toda estabilidad y sembró el odio en todo el mundo musulmán.
La desgraciada guerra de Irak fue justificada con mentiras que sus promotores repitieron hasta la saciedad por todas las televisiones del mundo como lo de las armas de destrucción masiva.  También la guerra era necesaria, según dijeron, porque Sadam era un dictador criminal, como si ellos no hubieran apoyado a tantos dictadores asesinos por todas partes y en todas las épocas.
La invasión de Irak se llevó a cabo con desprecio a la legalidad y a las instituciones internacionales y con la opinión pública internacional y estadounidense, en contra.
Se quedó atrás la operación con el hueco nombre de "Justicia Infinita" ("Libertad Duradera" más tarde), que se le dio a la invasión, que no ha sido más que una brutal tragedia estéril. 
Estados Unidos sale de Irak sin haber ganado la guerra, pero tampoco la ha perdido, pues las causas que la originaron eran falsas y los objetivos poco claros. Sin banda de música ni flores, sin abrazos, sin discursos ni afectuosas despedidas, han salido las tropas tal y como prometiera el presidente Obama en su campaña electoral.