jueves, 8 de abril de 2010

UNA CANALLADA



En el mundo produce estupor y en los españoles náuseas la posible suspensión de funciones del juez Garzón, acusado de prevaricación. El proceso contra él se inició por denuncias de grupos de extrema derecha, entre los que se encuentra Falange Española que precisamente, como todo el mundo sabe, tuvo un triste protagonismo durante la Guerra Civil y sobre todo en los primeros años de la dictadura.
El proceso a Garzón lo instruye el juez Luciano Varela quién ayer en un auto afirmaba que Garzón posee una "imaginación creativa" y que "desconce leyes aprobadas como la Ley de Amnistía", entre otras cosas.
Internacionalmente ha sentado jurisprudencia que las leyes de amnistía en caso de delitos de lesa humnidad no tienen validez alguna.
Es absolutamente una ignominia que en relación con tantos crímenes que ha cometido el fascismo español, el único encausado sea el juez que pretendió investigarlos. Produce dolor que en un país donde aún después de 70 años permanecen centenares de miles de personas asesinadas, enterradas en fosas comunes por todo el territorio español, la justicia se inhiba y se procese al único y valiente juez que osó actuar.
El juez Baltasar Garzón comenzó las investigaciones para instruir este caso, ante una demanda presentada en su juzgado por un grupo de familiares de fusilados por Franco.
Se incluye en este post una foto del cartel de convocatoria a una concentración frente a la Audiencia Nacional en apoyo de Garzón en caso de que sea suspendido. Acude.
Escrito por Gregorio García Alcalá
Fuerteventura 8 de abril de 2010