domingo, 3 de agosto de 2014

LUDWIG VAN BEETHOVEN

         

Beethoven nació en Bonn en el año 1770 y falleció en Viena en 1827. Compositor, director de orquesta y pianista. Su producción musical abarca desde el período clásico hasta inicios del romanticismo.
Ludwig van Beethoven vivió en uno de los periodos más convulsos y densos en acontecimientos de la historia de la humanidad. Fue una época dominada por la Revolución Francesa, el ascenso y caída del imperio napoleónico, la independencia de las colonias americanas frente a las coronas europeas y el comienzo de la era industrial.  


                                                       
                 


La Novena Sinfonía en re menor Op. 125 fue compuesta entre 1822 y 1824, pero sus primeras ideas y origen vienen de mucho antes, al menos desde 1792 cuando Beethoven conoció la Oda a la Alegría de Friedrich Schiller y proyectó ponerle música.
El estreno de la Novena tuvo lugar en Viena, en el Kärntnerthortheater, el 7 de mayo de 1824.
Su orquestación (dos trompas adicionales, triángulo, platillos, coro y solistas vocales) y duración (setenta minutos) es superior a la de la Heroica. Los primeros tres movimientos (un épico Allegro ma non troppo, un poco maestoso, un electrizante Scherzo y un religioso y soñador Adagio) llegan a su culmen en el deslumbrante finale (Presto-Allegro assai), que inicia con un recitativo instrumental y con citas de los movimientos precedentes. El tema de la alegría, introducido por la cuerda grave, va ganando en intensidad y desemboca en la aparición de la voz humana por primera vez en una sinfonía, con cuatro solistas y coro mixto que cantan en alemán los versos de Friedrich von Schiller: Alegría, hermosa chispa divina,/ hija del Eliseo,/ ebrios de entusiasmo entramos,/ ¡oh diosa! a tu santuario... Esta obra, mundialmente famosa y objeto de un sinfín de arreglos y versiones, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. El último movimiento de esta sinfonía fue adoptado en 1972 por el Consejo de Europa como su himno y en 1985 fue elegido por los jefes de Estado y de Gobierno europeos como himno oficial de la Unión Europea.
Para muchos la Novena es algo más que música, y ejerció una considerable presión sobre la música del siglo XIX. Su larga sombra ha cobijado a generaciones enteras de músicos. La Novena como desafío a las normas establecidas, experiencia espiritual -la fraternidad universal-, explosión titánica, fue para los románticos la quintaesencia de Beethoven y su mayor inspiración.