domingo, 16 de febrero de 2014

POESÍAS DE IÑIGO LÓPEZ DE MENDOZA, MARQUÉS DE SANTILLANA



Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana, Conde del Real de Manzanares y señor de Hita y Buitrago, nació el 19 de agosto de 1398 en Carrión de los Condes, Palencia y falleció el 25 de marzo 1458 en Guadalajara. Poeta del prerrenacimiento español, se inspiró mucho en Dante Alighieri, pero también en Petrarca y Bocaccio.


La niña gritillos dar...

La niña gritillos dar
non es de maravillar

Mucho grita la cuitada
con la voz desmesurada,
por se ver asalteada;
non es de maravillar.

Amor puro la venció,
que a muchos engañó;
si por él se descibió
non es de maravillar.

Temprano quiso saber
el trabajo y el placer
que el amor nos haz haber;
non es de maravillar.

A los diez años complidos
fueron della conocidos
todos sus cinco sentidos;
non es de maravillar.

A los quince, ¿que fará?
Esto notar se debrá
por quien la praticará;
non es de maravillar.


OOOOOOOOOO

 La serrana de Boxmediano
 
Serranillas de Moncayo,
Dios vos dé buen año entero,
ca de muy torpe lacayo
faríades caballero.

Ya se pasaba el verano, 
al tiempo que hombre s'apaña
con la ropa a la tajaña,
encima de Boxmediano
vi serrana sin argayo
andar al pie d'un otero, 
más clara que sal'en mayo,
el alba nin su lucero.

 
Díjele: «Dios vos mantenga,
serrana de buen donaire».
Respondió como'n desgaire:
«¡Ay!, qu'en hora buena venga
aquel que para Sant Payo
d'esta irá mi prisionero».
E vino a mí como rayo
diciendo: «Preso, montero».

 
Díjele: «Non me matedes,
serrana, sin ser oído,
ca yo non soy del partido,
d'esos por quien vos lo habedes.
Aunque me vedes tal sayo
en Ágreda soy frontero,
e non me llaman Pelayo,
maguer me vedes señero». 


Desque oyó lo que decía,
dijo: «Perdonad, amigo,
mas folgad ora conmigo,
e dejad la montería.
A este zurrón que trayo
quered ser mi parcionero,
pues me fallesció Mingayo,
que era comigo ovejero.



Finida 
Entre Torrellas y el Fayo
pasaremos el febrero».
Díjele: «De tal ensayo,
serrana, soy placentero». 

OOOOOOOO

Lloro la hermana, maguer qu'enemiga,
al rey don Sancho, e con grande sentido
proçedió presto contra el mal Vellido,
servando en acto la fraternal liga.

¡O dulçe hermano!, pues yo, que tanto amiga
jamás te fue, ¿cómmo podré çelar
de te llorar, plañir e lamentar,
por bien qu'el seso contraste e desdiga?

¡O real casa, tanto perseguida
de la mala fortuna e molestada!
Non pienso Juno que más ençendida

fue contra Thebas, nin tanto indignada
¡Antropos!, muerte me place e non vida,
si tal ventura ya non es cansada.