jueves, 15 de julio de 2010

EL DEBATE DEL ESTADO DE LA NACION

      

                  "Usted no se ha preguntado que puede hacer contra  la crisis, sino que puede hacer la crisis por usted"

Así le espetó Zapatero a Rajoy ayer, en el Debate del Estado de la Nación, quién, desde el principio, hace ya 2 años, se está restregando las manos de alegría, por la oportunidad que la crisis representa para él, a efectos electorales. Los 4 millones de parados, le hacían verse en la Moncloa, y rogaba al cielo que el número aumentar hasta los 5 millones, para más seguridad.
En el transcurso de esta larga y dura crisis, el gobierno de Zapatero, así cómo los demás gobiernos de la eurozona, han tenido que  actuar con las mismas tácticas, sea del color que sea cada uno de ellos. Primero se ayudó a la banca, para que tuviera liquidez disponible para el crédito a las empresas, además de estimular la economía mediante obras y servicios públicos, aún a costa de inflar el déficit, -mientras Rajoy repetía  una y otra vez, que se recortaran los gastos sin atreverse a decir por dónde-, finalmente ante los ataques de los especuladores al euro, se cambiaron las tácticas y era imprescindible reducir el déficit, cuanto antes, acercándose al 3% del PIB, como reza el Pacto de Estabilidad. En ese momento, cuando Zapatero se ve obligado a hacer recortes drásticos en el gasto social en contra de su voluntad,y su idiosincrasia, apareció Rajoy poniéndose demagógicamente  a criticar  estos recortes, siendo que él lo había estado pidiendo machaconamente.
Todos sabemos y Rajoy también que nuestra pertenencia a la UE y a la Eurozona nos deja un reducido margen de maniobra en materia económica y eso es así porque todos los demás del grupo se perjudicarían con medidas arbitrarias que tomara cualquiera de los miembros, por eso las decisiones importantes se debaten en el ECOFIN y con más razón si se trata de defender nuestra moneda, el euro, de los embates especuladores, 
La idea de Rajoy es únicamente que Zapatero está acabado y que debe convocar elecciones. Claro, el pensará que para 2012, la crisis habrá terminado y el desempleo habrá mejorado, por lo tanto que se celebren  las elecciones ahora que las cosas están mal y a ver, si con un poco de suerte las gana.