lunes, 10 de marzo de 2014

11 DE MARZO DE 2004


A todo trance el Gobierno de Aznar quería ocultar la autoría del atentado por el yihadismo islámico, porque esto llevaba aparejada la idea de que la ciudadanía vinculara esta horrorosa masacre con la participación española en la injusta e ilegal guerra de Irak, cosa que parece ser la más razonable; una venganza por la presencia de Aznar en la foto del las Azores y su apoyo a esta guerra.
 Así se trataba de involucrar a ETA con las más variadas, disparatadas y estúpidas fantasías y mentiras, que, a pesar de todo, han llegado hasta el día de hoy de la mano de políticos del PP y periódicos afines. 
Así lo expresa la señora Manjón en una entrevista actual: “A Daniel no le mató una raza ni una religión, a mi hijo le mató el odio asesino que ha sido capaz de inculcar en corazones mesiánicos Aznar, el trío de las Azores… Ese odio mató a mi hijo y a 191 trabajadores que son nuestra clase, los nuestros, que también cayeron en Irak, en Palestina”.
Continúa Pilar Manjón en esta entrevista:
“Mi hijo no era de peor condición que Miguel Ángel Blanco y no entiendo el desprecio y la diferencia de trato. Aun admitiendo que este país sufrió una fractura por la teoría de la conspiración, sigo sin entender por qué todavía nos insultan y amenazan, por qué en mi coche ponen hija de puta –ni siquiera vino la policía a tomar las huellas–, por qué me mandan mensajes diciendo que mi hijo está bien muerto, me llaman roja, hija de puta y me envían correos diciendo: Qué alegría que tu hijo se ha quedado sin su madre”.
¿Como se puede ser tan fanático, tan falto de moral y de sentimientos para cometer semejantes atropellos? ¿A santo de qué?  


 Descansen en paz




Ese día fueron más de doscientos muertos que el PP, de manera  sistemática ha estado ninguneando desde entonces, ya que entendieron que les habían robado las elecciones que estaban tan seguros de ganar, pero que finalmente perdieron.