sábado, 3 de agosto de 2013

VÍCTIMAS DE LA CRISIS


Las muchísimas crisis económicas que el sistema capitalista ha tenido a lo largo de la historia siempre han dado como resultado una mayor explotación de la clase trabajadora con innumerables abusos de muchos empresarios avarientos y faltos de ética que aprovechan la mala situación para aumentar sus beneficios descaradamente a costa de lo que sea, consiguiendo así, desaprensivamente, grandes fortunas.
En la actual crisis financiera y moral que estamos atravesando, contamos además con un Gobierno severamente manchado de corrupción que desprecia y castiga a los sectores de la sociedad  más desfavorecidos y vulnerables, beneficiando en cambio a banqueros, grandes fortunas y empresas. Una reforma laboral que ha resultado ideal para crear más desempleo y más pobreza y que ha sido un regalo para esos empresarios que después de despedir a sus trabajadores fijos ahora tienen sin contrato o con contrato basura a una gran parte de su personal, trabajando todas las horas que les parece y a un ritmo de locura, sobre todo,  en el gremio de hostelería donde revientan al personal hasta enfermar  y luego los despiden por haber enfermado y todo eso a cambio de sueldos miserables, que más parecen limosnas que sueldos y que encima se abonan con retraso. Y desde luego hay que decir que principalmente es el miedo el que hace todo esto posible porque ningún trabajador debería consentir ser pisoteado de esta mala manera. El miedo y el conformismo solo traerán más dificultades a las ya existentes.
   El mercado laboral está totalmente distorsionado y todas las ventajas son para las empresas, el paro seguirá siendo muy elevado durante este año 2013 y en 2014 empeorará, y desde luego, nadie tiene que olvidar que después de la crisis no se recuperarán los derechos perdidos así como así, ya que esos derechos fueron conseguidos por generaciones precedentes a base de lucha y la generación actual seguirá perdiéndolos si sigue hipnotizada y engañada por la televisión basura, el fútbol, el no querer hacer nada y pretender encima que otros defiendan sus intereses. Y todo esto está pasando en una España de políticos con sobresueldos en negro, procedente de "donaciones" de empresarios que llegan con maletines y bolsas de basura llenas de billetes.


Gregorio García Alcalá
Publicado en la Revista Vecinos,
agosto de 2012