lunes, 3 de enero de 2011

¿MISA O MITIN POLÍTICO?


La Archidiócesis de Madrid, de la mano de los Kikos, convocó, por cuarto año consecutivo, a una misa en la Plaza de Colón, que aún recortando gastos les ha  salido por medio millón de euros que pagará Kiko Argüello, además de poner gente y haber sido quien tuvo la idea de organizar estos eventos que tienen más de mitin político que de acto religioso. Esta misa es, según dicen los organizadores, en defensa de la familia tradicional de los ataques del Gobierno de Zapatero.
El Cardenal Rouco Varela ha dicho que "las leyes progresistas provocan una crisis más honda que la económica".
Pero ¿De que ataque hablan? ¿Acaso se les está obligando a hacer algo en contra de su voluntad?  ¿Se les impide o se les niega algún derecho? No, no hay nada de eso, sino que es la manera deliberada de intentar producir desgaste al Gobierno socialista en beneficio del PP.
Se muestran en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo y pretenden hacernos creer que estas uniones ponen en peligro a la familia tradicional, aunque no  explican como ni de que modo, tal vez porque les resulta difícil explicar semejante sandez.
Estos matrimonios ya pueden realizarse en muchos países, además de España, países que también tienen obispos, pero que seguramente son menos belicosos, o al menos no protestan con tanta vehemencia.


   
La protesta, de paso, va contra el aborto pero cuando gobernaba el PP se realizaron 500.000 abortos sin que  dijeran lo más mínimo. 
Los obispos españoles tienen que entender que el Gobierno tiene que ser laico y que ha de gobernar atendiendo los intereses generales. Cuando se plantee una ley de eutanasia, como ya tienen países de nuestro entorno, y haya sido debatida y aprobada por el Parlamento, pues tendrán que acatarla, igual que la ley que despenaliza el aborto o los matrimonios entre personas del mismo sexo.
Rouco Varela se olvida de pedir protección a los niños para que no caigan en manos de los pederastas. 



No, no habla de pederastia tal vez  por aquello de no mencionar la soga en la casa del ahorcado. 



La Iglesia Católica en España tiene mucha nostalgia de aquella época en la que tuvieron tanto poder, aquel nacional-catolicismo con saludo nazi incluido que prohibía hasta los besos en las películas, que controlaban libros y prensa y dirigían la enseñanza pública.
¿Como tienen la desfachatez de decir que leyes progresistas aprobadas democráticamente puedan producir ninguna "crisis grave" en la sociedad como dice Rouco? 
También el papa comparó, no hace mucho, el laicismo de la España actual con el anticlericalismo en los tiempos de la República.