sábado, 25 de diciembre de 2010

¡¡Váyase, señor Rajoy!!


Este señor se abstiene de todo, no ofrece apoyo a nada, para él no existe el sentido de Estado, solo sus ansias de meterse en la Moncloa.  Para él no hay ningún límite en su grosera manera de ejercer la oposición, con un discurso repleto de ataques personales e insultos. 
Diciendo siempre que no a todo sin ofrecer ninguna alternativa, actuando como ave carroñera. El candidato a gobernarnos no se moja nunca, ni se despeina. 
Zapatero se está dejando la piel y su futuro político en esta lucha contra la crisis, haciendo todo el trabajo sucio, o sea, tomando medidas aunque sean impopulares, mientras el PP no para con sus  descalificaciones y críticas injustas, a sabiendas de que lo son y restregándose las manos, dando por hecho su victoria en 2012, cuando probablemente la crisis ya esté llegando a su fin, llevándose ellos, a pesar de su manifiesta indolencia, los méritos de la recuperación.
Todo este tiempo, con la actitud de permanente y estudiada desaprobación y discordancia de Rajoy, España da una imagen de inseguridad para los mercados, que actúa como rémora para la recuperación económica.
Por si los esfuerzos, para hacer daño, de Rajoy no fueran suficientes tenemos al Ansar, recorriendo países y diciendo siempre el mismo discurso crítico con la economía española, que tanto nos perjudica y tantos beneficios le reporta a su partido, ya que mientras peor le vaya al país, más votos recibirán.
La situación en la que estamos necesita de grandes acuerdos de todas las fuerzas políticas y agentes sociales para hacer  las reformas que sean necesarias y de paso dar buena imagen al exterior.
Para ello es preciso que se depongan las conveniencias partidistas y se actúe con criterios de Estado.
Hay que decir también a los ciudadanos que lo estamos pasando mal pero que no debemos creer en los cuentos de hadas, que no porque gane el PP las elecciones,  se van a resolver los problemas por sí solos. Más bien habrá que pensar en mayores recortes y peores condiciones de vida, sobre todo si sacaran mayoría absoluta como vaticinan las encuestas.
Ojalá que eso no pase.