miércoles, 11 de agosto de 2010

JUICIO A LOS REPRESORES ARGENTINOS

            "Cargan malas vibraciones cuando desde la legalidad se los investiga, se pueden ir porque están  legalmente representados. Demostrarían un poco de dignidad escuchando los testimonios de quienes sufrieron".
Así se expresó Garzón, que asiste como invitado a este juicio, a la salida de la sala, en un descanso. Se refería a que los 31 militares y policías acusados de torturas y asesinatos, entre los que se encuentran los ex-generales Videla y Menéndez, no fueron capaces de soportar las miradas de los presentes.
 Comenzó después el testimonio del abogado Enrique Mario Asbert, preso desde agosto del 75 hasta septiembre del 83, y estremeció a la audiencia. El silencio fué ganando a la sala y las lágrimas contenidas aparecieron en los rostros, mientras el testigo relataba las torturas a las que había sido sometido y muchos otros detalles sobre asesinatos y vejaciones que presenció en aquellos aciagos días.
A la salida los periodistas hicieron preguntas a Garzón y entre ellas esta:
¿Que significa para Argentina estos juicios?
-"Significa todo, la dignidad de este país en particular. Estos juicios demuestran que la sociedad no se rompe, sino que se vertebra mucho mejor. Es el resarcimiento de las víctimas que por años de vigencia de las leyes de impunidad no vieron garantizados esos derechos. En esas circunstancias actuamos como instancia de la justicia universal, procurando la acción de la Justicia. Nosotros hicimos nuestro trabajo de acuerdo con la ley".
Ojalá en España hubiésemos podido hacer Justicia con los crímenes del franquismo a tiempo, pero aunque los asesinos ya no existan, se debería dejar establecido en un Alto Tribunal que fue lo que pasó, quienes lo hicieron y sacar a todas las víctimas de las fosas donde se encuentran.