lunes, 5 de julio de 2010

El ABORTO EN ESPAÑA

    
        Entró en vigor la nueva ley del aborto
 El PP, partido del que cada vez me gusta menos escribir, como no podía ser de otra manera, se ha puesto en cuatro uñas con este tema del aborto. Realmente, cada vez que el Gobierno saca una ley, sea la que sea, el PP sistemáticamente se pone en contra amenazando con sublevaciones o presentando recursos en el TC, o desobedeciéndola, como hoy anuncia Valcárcel, el presidente de la Comunidad de Murcia.
Recuerdo muy bien en aquellos años grises cuando en España imperaba el nacionalcatolicismo que los abortos se realizaban clandestinamente en la cocina de la vecina, las pobres, y en clínicas de Londres o París, las pudientes, que entre otras cosas eran de comunión diaria, cómo decía entonces la gente pija.
La ley que despenaliza el aborto, no obliga a nadie ni invita tampoco a nadie a abortar, lo único que hace, como  su propia denominación indica, es que no se va a castigar a nadie por abortar o realizar un aborto.
El cinismo, sin límites de este partido, así cómo de ésta iglesia que sufrimos en España es vergonzante pues todos sabemos que los países de nuestro entorno tienen leyes despenalizadoras del aborto iguales a la que aquí ahora entra en vigor y que todos esos países vecinos y socios en la UE, tienen también partidos de derecha, similares al PP, y obispos católicos que no se sublevan como los de aquí.
Se autodenominan defensores de la vida, estos que apoyaron, no hace tanto tiempo y con tanto entusiasmo esa invasión criminal a Irak dónde murieron tantas personas incluyendo a niños.
Si pusieran toda esa energía en socorrer a tantos niños que caminan enfermos y desnutridos por las calles del mundo entero, sería otra cosa.